Confesiones, Maternity, Sin categoría

Mamifera.

7 de julio 6:18am, me desperté con ganas de hacer pis con un poco de dolor de vientre cual dolor de regla, hago pis y vuelvo a la cama, no concilio el sueño, me llega un sabor de arepa con queso blanco que me hacia agua la boca, tuve que desperezarme, 6:48am el “cólico” se hacia mas intenso y seguido, HA EMPEZADO me dice mi cuerpo, enciendo la cafetera y el contador de contracciones, amaso unas arepas, hago masa como para 10, mientras se cocinan en la sarten, busco mi pelota de pilates compañera fiel y cuento contracciones encima de ella, me voy al salón me llevo la pelota, pues no se me ocurre otra cosa que ponerme a limpiar, quitar el polvo y esas cosas casuales que haces mientras estas de parto. Escucho KISSfm y cuento contracción, me siento en la pelota de pilates a pasar la contracción cuando pasa, sigo limpiando 7:10am me doy una ducha para pasar los dolores que ya se hacen mas fuertes, salgo de la ducha y sigo limpiando, las arepas aun no están listas, papa pitufo se despierta y me dice: – ¿Qué haces loca? y yo:- nada limpiando, arepas y con contracciones. De fondo sonaba, The final countdown y sentí eterna la canción, llorando y riendo de dolor sentada en la pelota por fin mi arepa con queso blanco estaba lista, la ataco con 2 mordiscos de tiburón, llamo a mi querida amiga y doula personal, vía telefónica me dijo con su acento holandes: –Jeu, esas contracciones son reales, vete al hospital ya!!!!. 8am papa pitufo viste a la frijolita y dice: – ¡nos vamos! el muy calmado, todo un experto. Yo no quería marcharme al hospital, sentía que aun no estaba lista, así que decido darme otra ducha, y ya no pude salir de la bañera por mi misma. Me empodere de mi dolor, me arme de pensamientos positivos y puse en practica todo lo que había aprendido con el hipno-parto pero EL DOLOR, DUELE, papa pitufo me ayuda a salir de la bañera y le digo con resignacion:- Bueno vamos que remedio, me trae el vestido y nos fuimos, en el coche con el pañuelo blanco por fuera de la ventana, 3 contracciones eternas de las buenas buenas, os juro que mi nivel de oxitocina estaba a explotar, era un dolor que me gustaba, me reía, era un dolor gustoso ¿Cómo va a ser posible eso Jeu?, tu eres una masoquista dirás, pero no, yo estaba hipnotizada y nada podía arruinar aquel momento lleno de magia.

Llegamos al hospital mas cercano a casa, no se cuanto tardamos en esos 15 km aprox. 9:12am, me ofrece ayuda una señora muy simpática que se ve que salia de alguna consulta y esperaba transporte, me dice: -MI niña, yo llevo mascarilla tu también, te acompaño, yo de verdad titubee pero me tomo de la mano y sentí mucha paz, se aproxima a nosotras una enfermera con una silla de ruedas (menos mal) y me lleva a recepción a hacer el “CHECK IN”.

En lo que llega mi amiga a buscar a Chloè, papa pitufo busca parking bajo un árbol que le de sombrita porque “AQUI VOY A ESTAR UN BUEN RATO” vociferaba, (recuerdan que por protocolo covid no podía tener acompañante hasta el momento del expulsivo? te lo cuento en Embarazada en tiempos difíciles.) pues Bruno fue a aparcar llego el mi querida amiga a buscra a la frijolita y papa pitufo se quedo en el coche LIMPIANDOLO, no fui la unica loca limpiando ese dia, el llevo su bolsito con ropa, un buen libro y ya estaba por ir a la cafeteria a comprar algo para desayunar porque claro “de aqui a que le llamen”.

Entre a la sala de tacto 9:18am, me recibe una matrona maravillosa que le hacia honor a su nombre, Rocío, puede haber un nombre mas alentador, ¿Qué mas bonito que el rocío de la mañana? pues me acuesto para medir los cm y me dice en un tono alentador :-6cm ¡BIEN! medio trabajo hecho, ahora cámbiate, ponte la bata y vamos a la sala de enfrente para terminar el trabajo de dilatación, cuando me bajo de esa camilla me da una contracción super intensa, hago circulo en mi pecho empoderándome y respirando, manteniéndome en conexión con mi bebe, con mi cuerpo, logro cambiarme y por una fuerza divina pude ponerme en marcha 5 pasos di y me vino una contracción que tuve que parar, la baile y respire, Rocío me miraba con ojos llenos de cariño, como si ya me conocía, se noto que ama su trabajo, me transmitía lo que necesita cada mujer en ese momento. 6 pasos después logre llegar a la camilla para poner el registro y de pronto, contracción fuerte que fue imposible colocar la cinta del registro, la matrona tan dulce y encantadora me pregunta avísame si quieres pujar, supongo que me vio mi cara de “circunstancia” y que sabe lo que hace a lo que le digo:- ¡quiero pujar!, me dice que no puede ser, me hace otro tacto y le dice a la enfermera, que fue la que me mando la silla de ruedas cuando llegue por urgencias. –uy no, vamos a paritorio llamen al marido esta de 9, y le respondo aun en tono jocoso:- NO, yo no puedo moverme yo quiero pujar, PUES PUJA MUCHACHA, me animaba Rocío, ¿DONDE ESTA EL MARIDO? preguntaba preocupada, 4 veces salió y entro la enfermera buscando a Bruno y no lo conseguían, vamos primero encontraron a Nemo y estaba mas lejos. PUJO, me dice Rocío, :-te voy a romper la bolsa porque el bebe esta cansado, nunca había escuchado ese termino, y no lo asimilaba, ¿Cómo cansado si recién empezamos? me pregunte. cuando la matrona se dispone a romper la bolsa, sale medio bebe en su respectiva la bolsa respiro y entro en trance, la oxitocina se apodera de mi, veo a los ojos a mi matrona y pienso que ojos verdes mas lindos, no se si pensé en voz alta, pues ella me rociaba con sonrisas en la mirada, fueron unos segundos de trance, de respiro aaff, me sentí que fluía, me sentí plena, con fuerzas, eufórica, me sentí un tepuy y de pronto con otro pujo y siento el rio amazonas en mi entrepiernas a las 9:31 se rompe la bolsa donde mi frijolin vivió tan feliz 40 semana y 1 día, se produce el milagro de la vida, le ponen en mi pecho desnudo, aun unido a mi por el cordón, llaman a un pediatra que se acerca para auscultarle cuando aun esta en mi pecho, y le escucho decir:- no se oye bien, pero tiene buen semblante, le veo a los ojos y le pregunto: – ¿Qué es? y me dice: no es nada tranquila es que aun esta con el cordón y no se escucha bien, y yo de nuevo:- no ¿que SEXO ES? una carcajada salió de la matrona, el pediatra y la auxiliar de nido, le levantan de mi pecho y ahí estaba un niño feliz que apenas lloro porque venia “cansado”. Un momento después, Rocío me dice:- ahora el alumbramiento; y de un pujo mínimo sentí ese alivio, como un peso que nos quitamos de encima, como cuando llevas todo el día por fuera de casa y cuando llegas te quitas la mascarilla, así, ese alivio ¡ja! (el alivio del 2020) bendita placenta árbol de vida, tenia muchas ganas de agradecerle la compañía a mi pequeño, mirarla o tocarla un segundo para que sintiera mi agradecimiento por todo lo que hizo por mi bebe, pero yo estaba sola y en trance, no pude si quiera hablar después del alumbramiento y me arrepiento no haber reaccionado a tiempo, aunque me miraran con ojos de incomprensión y me llamaran “chalada” como muchas mujeres con las que he hablado sobre esto y que me llaman loca por poco conocimiento del tema, tantas que menosprecian la brillante labor de la placenta, en muchas culturas la defienden como un hermanito, no dudaría que si hubiese tenido la oportunidad de tener a mi frijolin en casa (que poco falto) me hubiese decantado por un nacimiento loto, para honrar y despedir a ese órgano prodigioso que nutrió a mi peque.

Me vi sola y sin poder si quiera decir palabra, paso por lo menos 1 hora eterna (15min reales) donde yo no reaccionaba y cuando volví en mi, fue que pedí el móvil para llamar a Papa Pitufo, el corrió como Clark Kent vistiéndose por el pasillo, entra en la sala donde nos encontrábamos con ímpetu, con cara de aja, ya viene ya viene aca estoy para recibir a mi bebe, me ve acostada en la cama cubierta con una manta y cuando se me acerca para darme ánimos y fuerzas para pujar levanto la manta y el se llevo las manos a la cabeza –NOOO, ¿en que momento? pues en un instante paso. se quedo 2 horas a mi lado (por protocolo covid) me beso no pronunciaba palabra no caía en si pasaron por lo menos 5 o mas minutos hasta que pregunto -¿que es? le levante para que lo viera el mismo y otra vez las manos a la cabeza lo beso y sentí que caíamos en un vacío donde solo nos encontrábamos los 3 como un universo paralelo del que volvimos a los 20 min porque el frijolin se mando todas sus necesidades encima de mi, todo el hospital se entero de la “cacota” se que se mando, lo llevaron a lavarlo porque tenia caca hasta en el pelo. Cambiamos las mantas mi bata y trajeron un niño nuevo que se prendió a mi teta cual experto en la materia.

Desde entonces pienso en la importancia que es estar acompañada por la persona que entiende, conoce y comparte tus preferencias. Ninguna mujer debería de estar sola en un momento como es el parto a menos que así lo quiera ella por supuesto, pero conocer lo que quieres y que tu acompañante acompañe tus preferencias por si se te olvida algo, por si no puedes responder alguna pregunta que esa persona conozca y ayude a que tu plan de parto sea lo que realmente quieres, lo que te haga sentir plena, segura, que te haga sentir que tu cuerpo es maravilloso y perfecto para dar vida. Sentirte la mamifera que eres.

esta soy yo a las 8:22 en casa.
esta soy yo cuando apareció papá pitufo a las 10:00

Y desde entonces no podemos parar de abrazarnos

1 comentario en “Mamifera.”

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